MARIDAJE SONORO, VIDEOS - LINKS

BRÜ STOUT & DESCARTES A KANT

BrüStout-vinotips

NOMBRE DE BEBIDA: BRÜ STOUT.

BANDA: DESCARTES A KANT.

CANCIÓN: BUY ALL MY DREAMS.

Por *Cindy Agustín

Premiada con medalla de plata en la categoría Profesional estilo Stout, de la competencia Copa Cerveza (2013) que se llevó a cabo en el marco de Cerveza México, la Brü Stout demuestra que los procesos manuales y los métodos tradicionales que utilizan los maestros cerveceros Jeffrey Tam Shultz (de origen estadounidense) y Matthew Hikory (de origen canadiense) han funcionando bastante bien.

La imagen de la bebida (“posteada” en la parte de arriba) es la Brü Stout es de estilo inglés cuyas maltas tostadas se perciben en cuanto la hueles; tiene aromas que recuerdan al chocolate, y todavía más al cacao fresco con el que se elabora este delicioso ingrediente. En boca es cremosa y aquí es donde el sabor del café envuelve la lengua. Tiene un posgusto medio y una carbonatación media.

La posibilidad de triunfar en un país ajeno se ejemplifica con Cervecería La Brü; sus creadores no son de México; sin embargo, su fundador Jeffrey Tam Shultz inició haciendo cerveza artesanal desde 2006 en Morelia, Michoacán. Ahora, La Brü, ha puesto al estado de Michoacán en la mira del mundo del cervecero por la elaboración de bebidas auténticas con procesos manuales como el embotellado. Haciendo una analogía con aquellas bandas musicales de México que están triunfando en otros países recordé a Descartes A Kant, que actualmente está haciendo giras musicales en Estados Unidos y Latinoamérica con críticas que enaltecen su trabajo discográfico.

Descartes a Kant fue definida por una de sus integrantes, Sandrushka (guitarra y voz) como “una anarquía musical donde todos los géneros entran y juegan a cualquier tiempo en cualquier estado de ánimo”. La banda se formó desde 2001 en Guadalajara, Jalisco; y también está integrada por Dafne Carballo (guitarra, violín, voz); Jorge Chávez (batería); Andro Muñóz (sintetizador, piano) y Memo Ibarra (bajo, sintetizador) y Cristina (sintetizador, guitarra, voz).

En este caso, la cerveza Brü siendo de un color obscuro se pudo interpretar por el estilo horror punk de Descartes. Tanto la banda como la cervecería son “novedad”, pero hay un trabajo que se viene haciendo con anterioridad. Jeffrey Tam Shultz antes de iniciar una microempresa cervecera, hizo durante cuatro años cerveza casera; en el caso de Descartes a Kant el trabajo musical conlleva años en un estudio, conjuntado ideas, profundizando en un show donde el maquillaje, el vestuario y el surrealismo se entremezcla.

Para este #maridajesonoro con cerveza Brü Stout elegí la rolla Buy all my Dreams del tercer disco, Il Visore Lunatique; las notas tostadas de esta Brü Stout se empata con ese dejo amargo de una frustrada e idealizada pasión… el sabor amargo del amor.

* Periodista especializada en vinos y bebidas espirituosas. Actualmente colaboro en Revista El Gourmet México; Revista Forward; Revista Mujeres; Suplemento Menú –on line-.

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CATAS SONORAS, MARIDAJE SONORO

Maridaje Sonoro en cervecería DeGarage

 CATA SONORA OCOZOL

 

Lee a continuación lo que puedes esperar de este experimento sonoro.

¿Qué es un Maridaje Sonoro?

Es una metáfora para entender que es una cata donde se combina una bebida en particular con música.

¿Qué es una cata sonora?

Es un evento donde los asistentes tienen la oportunidad de degustar bebidas con un determinado grado alcohólico y una técnica elaboración definida (vino, cerveza, whisky, mezcal) a través de una cata donde también está presente un elemento importante: La Música.

¿Quiénes participan?

Cerveceros, bodegas de vinos, amantes de las bebidas, músicos, restaurantes y centros culturales.

Reserva al mail: cindy.agustin@gmail.com y se respeta el costo de 380 pesos (algo es algo…)

 

 

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REFLEXIONES DETRÁS DE LA COPA, VINOS MEXICANOS

MÁS FE AL VINO MEXICANO

Gafete-FeVino

Cindy Agustín

 

Es jueves (9 de octubre de 2014), es la primera vez que se realiza #FeVino en la Ciudad de México. De este evento tengo varias expectativas; he preguntado con distribuidores y enólogos lo que ha resultado en Guadalajara, ciudad donde inició el proyecto (en 2013) y todos me hablan que es un éxito, que las ventas se superan, que el ambiente se asemeja a las fiestas de vino que se dan en el extranjero, donde hay buena música y mucho vino por probar.

Ese jueves, previamente acreditada como prensa, y bajo una lluvia suave llegué a la sede elegida en la Ciudad de México, Campo Marte. Antes de entrar reconozco a Deby Béard, publirrelacionista –un personaje muy reconocido en la industria vitivinícola en México-, a quien abordan con un paraguas para evitar que los rubios se empapen; y le dan la bienvenida, le sonríen amablemente.

Visualizo el terreno. Son la 6:30 p.m. y observo muy pocos asistentes. Tristemente desangelado. Volteo a la mesa de recepción y una chica sonríe.

-Hola, buenas tardes- le saludo cordial.

-Hola qué tal- me comenta ella.

-Soy de prensa- me anticipo.

Inmediatamente la sonrisa en su cara desaparece y me señala hacia su lado derecho. –Es de este lado.

Me dan un gafete y comienzo a recorrer los stands.

Pienso en voz en off. Mi visita es estratégica, pues tengo dos horas para generar información sobre novedades en el vino.

Después de saludar a José Luis Durand (Durand Viticultura) y Daniel Lonnberg (enólogo de Adobe de Guadalupe) a quienes tuve la oportunidad de entrevistarlos un día previo al evento; me dirigí al stand de Hacienda La Lomita, platico con Fernando Pérez Castro de su vino Singular (el cual estará enmarcado como “favorito” en la nueva Guía Catadores del Vino Mexicano, y que estará de venta al público a finales de octubre de 2014) quien me ofrece algo para beber.

Pero, es cierto. Pienso nuevamente en voz en off. No tengo copa para probar los vinos.

-No, ahorita no gracias- le contesto y seguimos platicando.

Fernando hace una observación sobre la poca asistencia de personas en el evento.

-La oferta cultural en el DF es muy grande. Siempre hay fiestas y eventos de distinto tipo. Difícilmente se logra sorprender a un citadino.

Concuerdo con Fernando, pues la iniciativa de generar una fiesta relacionada al Vino Mexicano siempre se agradece como enófilo, pero también es un reto generar ratings; sobre todo en gente cool y nueva, que en ese fin de semana esperaba con ansiedad el Corona Capital 2014.

Sigo mi ruta ubicando las novedades. Llego al stand de Vino de la Reina y comienzo mi charla con Héctor Villaseñor N., enólogo chileno que está enfocado en la agricultura biodinámica. Sí donde se observa el viñedo como parte del cosmos y se genera una agricultura donde se trata de disminuir el impacto ecológico.

Un trueno ensordecedor me saca de la plática, y decidimos charlar en la parte techada; donde se ubicaba el área de gastronomía. Para mi sorpresa no hay nadie que se refugie de la lluvia. Sólo un par de enamorados que gozan de un trío que ameniza con boleros.

Seguimos charlando y se entremezclan términos como resonancias Schumann; diseño eco arquitectónico; monovariatales; barricas musicalizadas; Hertz… hasta que concluye: “Para mí hacer vino, es ciencia al servicio de los sentidos”.

Lo único que hizo faltó fue degustar los vinos biodinámicos que realiza la bodega Vinos de la Reina y comprobar qué tan diferentes son a los vinos tradicionales.

Al salir, veo un poco más de movimiento. Y saludo a un colega, con una copa en mano.

-¿Cómo, no te dieron copa? -me dice, entre sorprendido e irónico.

– ¡Ah! Déjame ver -le contesto- no supe que estaban dando.

Llego a la mesa de recepción y le pregunto a quien me atendió.

-Disculpa, yo me registré como prensa; pero no me dieron copa. ¿Qué sucedió?

-¡Ah! Lo que pasa es que usted está en lista de prensa que no es especializada. Hay otra lista con nombres de personas, expertos en vino.

-Ok, no hay problema. ¡Gracias!

 

Entiendo ahora porqué no he probado vinos en un evento donde lo que se promociona es vino. Los relámpagos cesaron. La afluencia ligeramente aumentó. La música prometida sonaba de fondo.

Vi el reloj y sobrepasaba las dos horas premeditadas de visita. El tiempo se va volando cuando el tema del vino mexicano está de por medio. Sin embargo, no logro entender por qué a la prensa se le sigue discriminando; aunque no todo tipo de prensa, pues también están los “Medios Amigos” que han apoyado el evento con Fe ciega. Admito que el trabajo y el esmero enfocado a #FeVino fue el correcto, la expectativa de los organizadores –y la mía en particular- era entusiasta. La música prometía buen ensamble sonoro; y las catas salieron con buenas críticas.

La cuestión se centra en aquéllos medios de comunicación que –sin ser especializados- cubren el evento aún bajo la lluvia. ¿Podrían haberles dado una copita de otra marca? –Pensé-. ¿Podrían haberles dado la oportunidad de probar hasta cinco degustaciones con un sticker que señalara la cantidad de muestras servidas?

No es la primera vez que a la prensa “no especializada” se le dirige un trato distinto por parte de los organizadores de un evento relacionado con el vino. He sido testigo que se le observa –o se nos observa- debajo del hombro, como sabiendo que somos reporteros, fotógrafos logrando los mejores ángulos para las páginas de Soliciaté en algún periódico nacional; donde el código de vestimenta se pasa por el arco del triunfo porque su trabajo se centra en la entrevista con el enólogo.

“El mundo feliz” visualizado en algunos pasajes del vino, se me antoja citarlo como lo hace Aldous Huxley; sinceramente en #FeVino me sentí como un “Salvaje” con una vida insensata en Utopía… Una necedad por hablar del vino mexicano y entenderlo, a pesar de su prueba inexistente en la boca.

 

Periodista especializada en vinos y bebidas espirituosas. Escribe para revista El Gourmet México; Revista Mujeres (Sección Sentidos); revista Forward (sección Gula); Menú -on line- del periódico El Universal.

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